Industrialización abre el camino para las grúas |
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Fabricantes apuestan en mayor demanda por ese tipo de equipo en los próximos años y presentan variedad de tecnologías para darle abasto a los más diversos proyectos de construcción La corriente por la industrialización de la construcción civil brasileña, con estructuras pre-fabricadas e insumos con paletas, abre una ventana de oportunidades para los fabricantes de grúas de torre. Comparado con países europeos como Finlandia, donde el 80% de las construcciones son realizadas con piezas pre-fabricadas de hormigón, según la Abcic - Associação Brasileira da Construção Industrializada de Concreto (Asociación Brasileña de la Construcción Industrializada de Hormigón), Brasil todavía gatea en la utilización de grúas para el transporte de dichos materiales. Pero hubo avances en los últimos años, como evalúan los expertos entrevistados por M&T. En una contabilización de Terex Latin America, uno de los players de ese mercado, alrededor del 90% de las grúas adquiridas anualmente en el País es importado. Y, solamente en el primero trimestre de 2011, como afirma Ivens Encarnação, director general del segmento de grúas de la empresa, fueron incrementadas 110 unidades. “Terex obtuvo un 11% de ese market share”, garantiza el experto. Ezio Molina, director superintendente del fabricante nacional de grúas SITI, evalúa la predominancia de los modelos importados y llama la atención para la importancia de Finame para los productores nacionales. Sin poder participar del programa desde abril de 2009, la empresa tiene comercializado entre dos y cuatro unidades mensualmente. Para Molina, ese montante será al menos duplicado cuando la empresa volver con ofrecer a sus clientes el programa de financiación de BNDES, algo que debe acontecer ya en 2012. “La mayoría de las grúas de torre fabricadas en Brasil es de porte mediano y grande, quedando los más grandes por cuenta de los importadores”, él adelanta. En el caso de Liebherr, la magnitud de los productos importados se resume en un modelo que llega a 42 toneladas de capacidad de levantamiento en un rayo de 100 metros de alcance. “Aunque no haya una regla, podemos decir que los modelos de grande capacidad son utilizados en obras industriales, que, a propósito, tienen la cultura de aplicación de las grúas más enraizada que el sector inmobiliario, que empezó con observar de cerca la versatilidad de dichos equipos en Brasil con el refuerzo de la industrialización de la construcción”, evalúa Luiz Meirelles, gerente comercial de la división de grúas de la fabricante. Paulo Carvalho, director técnico comercial de Locabens, pondera que las grúas mas alquiladas son las más pequeñas, con capacidades de 1,5 hasta 5 toneladas de elevación. En su visión, las grúas de torre, al contrario de las grúas sobre ruedas o sobre cadenas, no son pautadas por altas capacidades de levantamiento de carta y sí por su capacidad de llevar cargas a grande altura y distancia, lo que optimiza los transportes internos en el sitio de trabajo. Locabens se posiciona como la mayor empresa de alquiler en el sector de grúas en Latinoamérica, además de ser representante única de Potain, marca de Manitowoc. Con una flota de 200 unidades, ella concuerda con los demás fabricantes entrevistados que el alquiler es el grande mercado para las grúas. Por otro lado, SITI, aunque concorde con esa visión ni sigue la regla y concentra la mayoría de las ventas para el cliente final, según Ezio Molina. Aún en el aspecto mercadológico, Carvalho, de Locabens, agrega que hubo un exceso de optimismo y hasta de noticia y publicidades sobre el crecimiento del mercado de grúas a parir de 2008. Eso tendría impulsado la entrada diversas empresas de alquiler en el sector, algunas de ellas sin métricas operacionales y conocimiento técnico para mantener los equipos en actuación con fiabilidad, pero que así mismo no dejan de influenciar en la demanda del mercado. “Yo evalúo que eso resultó en una oferta excesiva de grúas de torre en Brasil”, afirma, justificando que hasta mismo los precios de los equipos están estancados desde el año pasado, lo que demuestra la baja demanda. Grúas Fiat Top ganan mercado Las del tipo flat top, según Paulo Cesas Reis, vendedor executivo del segmento de grúas de la empresa, alcanzan capacidad de levantamiento de hasta 32 toneladas con largo de pluma de hasta 80 metros. “Ese tipo de equipo que antes solamente era disponible en pequeñas capacidades, ahora puede levantar grandes cargas” explica. Además, él evalúa que los modelos flat top son más indicados para operación en sitios donde hay limitante de altura, como es el caso de regiones cerca de aeropuertos. “Por el hecho de no tener punta en la torre, es posible trabajar con alturas de operación más elevadas sin causar interferencia en los radares aeroportuarios”, comenta. Las grúas flat top también son mas indicadas para operaciones cercanas o bajo líneas eléctricas de alta tensión, según Meirelles,de Liebherr. Él también evalúa que ellas tienden con adaptarse mejor por debajo de las otras grúas, por el mismo hecho de que no tienen punta en la torre. “Sin embargo, se debe considerar la catenaria del cable de acero de la grúa que está por arriba. Ese minimiza la ventaja de la grúa flat top en ese quesito, ya que, al final, el punto más bajo de la catenaria ocurre en el centro de la pluma y las plumas de las grúas flat top son más altas que aquellas con punta de torre”, pondera él. Pero eses equipos todavía tienen otras ventajas, como la facilidad en el transporte y principalmente en el montaje, una vez que no es necesario montar el tirante de la pluma. Meirelles agrega que las grúas flat top son aún más adaptables con relación a lo largo de la pluma, algo que se explica por el mismo hecho de que no tienen tirante lo que resulta en una mayor variedad de configuraciones posibles. “Un ejemplo es que podemos configurar hasta 17 largos de pluma para un único modelo, reduciendo el largo de la pluma y aumentando la capacidad del equipo”, sintetiza él. Punta de torre y auto-montables Menos populares, las grúas auto-montables están ganando notoriedad en el mercado brasileño, principalmente en construcciones residenciales. Ellas también tienen un mercado creciente como equipo de respaldo en obras industriales. En el caso de Liebherr, dichas grúas son disponibles a partir de 13 t.m. llegando hasta 120 t.m. (1.450 kg a 50 m y 8 toneladas de capacidad máxima) y tienen como diferencial la movilidad, pues están acopladas a un eje direccional delantero y a un eje trasero, lo que facilita su remolque por camión. Según Luiz Meirelles, el aspecto auto-montable de ese equipo se explica por la capacidad de la grúa de torre se montar sin la necesidad de un equipo auxiliar, en una operación con solamente un hombre y que llega a ser realizada en menos de 15 minutos, dependiendo del modelo. “El montaje y la operación del equipo se hacen por control remoto desde un display para exhibición de diversas informaciones como carga en el gancho, alcance, altura del gancho, velocidad del viento, ángulo de giro, etc.”, completa él. En las grúas auto-montables de Terex, la operación con control remoto es semejante. El mayor equipo de ese modelo ofrecido por la empresa puede levantar hasta 4 toneladas con la carga cerca de la torre y hasta 1 tonelada con rayo de 40 metros. “Se trata de un equipo con inversores de frecuencia en todos los mecanismos, lo que facilita la calibración de la grúa, que también se hace por control remoto”, explica Ivens Encarnação. Según el experto, el fabricante importó las grúas auto-montables a Brasil hace unos tres años y ellas tienen ganado mercado en las obras inmobiliarias desde entonces. En Europa, él recuerda que ese modelo ya es preferencia en el segmento inmobiliario y el déficit de mano de obra brasileño, sumado a los proyectos del programa Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa, Mi Vida), debe replicar ese éxito también en nuestro país. |
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