Adecuación a la tarea

¿Tiene sentido comparar mini cargadoras con cargadoras compactas? Hemos escuchado a expertos del sector para responder a una cuestión que puede pesar en su bolsillo

 

A primera vista, las denominaciones pueden incluso sugerir que las cargadoras compactas y mini cargadoras difieren sólo en cuestiones más generales, como tamaño y capacidad de carga. Pero la nomenclatura puede confundirse. Al final, son familias de equipos con concepciones y construcciones muy distintas y así, adecuadas a determinadas aplicaciones, debiendo la elección entre una u otra ser hecha de manera juiciosa, considerando factores como las tareas a realizar con el equipo y los espacios de trabajo de los ambientes donde serán utilizadas, lo que incluye la evaluación de los pisos, limitaciones de altura y distancias a recorrer en los ciclos de trabajo, por ejemplo, entre muchas otras variables.

A pesar de no ser tan diseminadas como podrían, las mini cargadoras - conocidas en inglés como skid steers -, son ya máquinas bien conocidas en Brasil, disponibles por aquí en una amplia gama de modelos. En comparación con las palas cargadoras compactas, ellas presentan dimensiones reducidas (tanto en altura y anchura) y, gracias a la posibilidad de accionar sus ruedas en direcciones opuestas, pueden girar sobre su propio eje. Es precisamente eso lo que las hace más adecuadas al trabajo en lugares donde es más difícil el acceso de equipos mayores, o aún en canteros en los que hay menos espacio para las maniobras necesarias. No es poco.

Aunque son más habituales en el cargamento y transporte de cargas, es en el aspecto versatilidad que las skid steers se proponen superar las cargadoras compactas. A ejemplo de las retroexcavadoras, también se comparan con las “cajas de herramientas” o a las “navajas suizas”, ya que reciben cucharones y muchos otros implementos, incluidas las horquillas, las válvulas, las escobas, las fresadoras, los martillos, las perforadoras y las hormigoneras.

Otra vocación es el agro negocio. Desde su origen, aún en la década de 1950, cuando la primera unidad fue producida en los Estados Unidos por Melroe, la marca Bobcat (una de las principales del segmento) fue inicialmente destinada al trabajo en una granja de cría de pavos. Hasta hoy estos equipos se utilizan en el agro negocio y, incluso en Brasil, son relativamente comunes en ambientes similares a aquellos donde nacieron, como granjas, principalmente, pero no sólo. “Rápidamente, su uso se expandió a la construcción, que hoy es su principal mercado en Brasil”, señala Pedro Medeiros, gerente de Bobcat para el mercado brasileño.

Hay un contrapunto. Como destaca el profesional de Bobcat - marca controlada por Doosan -, las skid steers pueden competir con las cargadoras compactas en “algunas” aplicaciones, especialmente las más restringidas a la carga y al transporte. “Pero ventajas como el consumo de combustible, diversidad de aplicaciones, facilidad de transporte y valor de mantenimiento también hacen que los clientes prefieran las mini cargadoras”, afirma Medeiros.

El especialista de marketing de productos de New Holland Construction, Rafael Ricciardi, observa que las mini cargadoras pueden ser transportadas incluso por camionetas, gracias a su diseño más compacto. “En algunos países, ellos tienen uso casi doméstico en, por ejemplo, sitios y casas de campo”, dice. “Las mini cargadoras aceptan más de 100 implementos, son realmente muy versátiles, costando la mitad de lo que cuesta una cargadora compacta”, remata Ricciardi.

MÁS CARGA?

En el fondo, no hay competencia directa. Más recientes en el mercado brasileño, las cargadoras compactas aún no componen formalmente una categoría de productos en el país. Es por eso que un fabricante como JCB, por ejemplo, prefiere seguir la clasificación propuesta por Abimaq (Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipos), que califica los cargadores como equipos con capacidad de la cuchara superior a 1,7 m³, siendo, por lo tanto, “cargadoras compactas”, todos los modelos situados por debajo de este nivel.

Hay otras visiones. En la visión de Ricardo Nery, gerente de producto de JCB, las cargadoras compactas son soluciones destinadas a lugares donde haya una “mayor demanda por capacidad de carga”, terrenos extremadamente irregulares y mayor espacio para maniobras (mientras que las skid steers, en comparación, tienen “maniobrabilidad única” y dimensiones más reducidas).

Además, por estar dotadas de articulación central, se aplican preferentemente en la manipulación y carga de materiales en patios y lugares a cielo abierto, donde generalmente también actúan palas cargadoras mayores e incluso retroexcavadoras. “Como las cargadoras compactas comparten algunas características con estos equipos, tales como peso y potencia, todavía tienen baja demanda en Brasil”, pondera el experto.

Pero todavía hay otros puntos que merecen atención. Mientras que en una mini cargadora el accionamiento de las ruedas es hidrostático - con un motor diésel de bajo consumo de combustible accionando bombas hidráulicas que accionan motores y ruedas -, las cargadoras compactas tienen accionamiento mecánico, lo que significa que no sólo transportan más carga que las skid steers, como lo hacen más rápidamente. Es decir, tanto en la capacidad de carga como en la velocidad, las diferencias pueden ser significativas. Estos son contrapuntos a se considerar. Pero claro que, en lo que se refiere a las tecnologías aplicadas, es siempre una cuestión de adecuación a la tarea, a ser estudiada caso por caso.

 
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