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Soluciones ecológicas para los residuos

Considerados una solución ambientalmente correcta para la destinación de residuos, aterros sanitarios ganan en longevidad con una compactación masiva y el uso de los equipos ciertos

La destinación de los residuos es un problema que Brasil aun no consiguió resolver. Mientras las ciudades intentan viabilizar los aterros sanitarios, los vertederos continúan siendo local de descarte y así deben permanecer hasta meados de 2021, de acuerdo con el proyecto de la ley 2289/ 2015 en tramitación en la Cámara de los Deputados, que prorroga el plazo para los municipios se adecuaren a la destinación ambientalmente correcta de los rechazos.  En la práctica, eso representa un salvo-conducto para los residuos continuaren a ser despejados a cielo abierto, en locales sin protección del suelo, colocando en riesgo el medio ambiente y las condiciones sanitarias.

Los vertederos deberían tener sido extintos en 2014, conforme determinado por la Política Nacional de Residuos Sólidos. La situación empeora con el aumento de la cantidad de residuos generados por la población brasileña, que de 2014 a 2015 pasó de 78,6 para 79,9 millones de t. Los datos son de la Asociación Brasileña de Empresas de Limpieza Pública y Residuos Especiales (Abrelpe) y sorprenden por tener sido obtenidos en un periodo en el que el país atravesaba ya un periodo de crisis económica.

La manera sostenible de lidiar con ese problema sería reducir la generación de residuos y planificar una colecta selectiva eficiente, de forma que se va a los aterros sanitarios – y nunca para los vertederos – solo el rechazo, la basura que realmente no hace parte de la cadena de reciclaje. A lo contrario de los vertederos, los aterros sanitarios son en la actualidad la salida ambientalmente correcta para la destinación de los residuos, con suelo impermeabilizado para evitar que el lixiviado generado por la descomposición de la basura atinja la capa freática.

El local tiene estructura apropiada para recibir la basura, confinarlo bajo camadas de tierra compactada y transformarlo en materia orgánica (lixiviado y gas metano). “El aterro es terraplenado, compactado, recibe una camada fina de piedra, impermeabilizante y lona”, explica Gleidson Gonzaga, especialista del producto de la Case CE, que facilita el modelo del tractor de esteras 2050M, lanzado en Brasil en el ano que se pasó. “Solo después de ese preparo estará en condiciones de recibir las varias camadas de basura y tierra, siendo constantemente compactado. Cuando atinge una determinada altura, son realizadas drenajes para la salida del gas metano y del lixiviado, que reciben destinación específica, conforme el proyecto del aterro”, cuenta el especialista, agregando que, en general, el lixiviado se canaliza para una laguna construida en el local y, a continuación, sigue para estaciones de tratamiento, siendo transformado en agua y utilizado para funciones específicas, como contención de polvo en estradas.

De igual modo, el gas metano no debe ser liberado en la atmosfera sin pasar por un proceso de combustión y si tornar menos agresivo al ambiente. De acuerdo con el ingeniero operacional del aterro sanitario de la Recicle Catarinense, Galdino Eloi Savi, si se libera sin combustión, ese gas contamina 21 veces más. “Algunos experimentos de la Universidad Federal de Santa Catarina sugieren la aplicación del metano generado en el aterro de la Recicle en la generación de energía, destinada al funcionamiento de aireadores de la estación de tratamiento del lixiviado”, explica.

TRANSICIÓN

Savi cree que Brasil camina rumo al fin de los aterros sanitarios, principalmente en la región de Santa Catarina, debido a la dificultad de si obtener licenciamiento ambiental de áreas para esa finalidad. “Con el fin de los vertederos municipales, el camino tiene sido licenciar áreas para aterros regionales que atienden a diversas ciudades, o hacer consorcio intermunicipal. De modo que, de ahora a 15 años, casi no existirán aterros sanitarios”, enfatiza. “Los pocos que restaren servirán para el material orgánico, sin valor comercial atrayente, siendo utilizados también incineradores, como se hace en la actualidad en países como Alemana, por ejemplo.”

Gonzaga, de Case, diverge de esa opinión. “Lo que se extinguirá serán los vertederos, para el bien de la calidad de vida y del medio ambiente. Porque hasta 2020, al menos 500 aterros sanitarios deben ser construidos en Brasil”, estima, con base en la necesidad de readecuación de los municipios. Algunas áreas, dice, tiene una vida útil con licencia para hasta 30 años y los equipos de ingeniería hacen varias conjeturas, basados en la cantidad de basura recibida. “Creo que antes de hacer como en Alemana, Brasil pasará por un periodo de transición, en lo cual los aterros sanitario regularizados serán la salida sostenible para la destinación de los residuos. De ahora a 30 años, el país estará preparado para lidiar con la basura de manera correcta y depender menos de los aterros, pero hay aun un camino a ser recurrido”, dice el ingeniero .

En países como Alemana, Luxemburgo, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia y Noruega existen pocos aterros sanitarios y los residuos son incinerados. En algunos locales, son utilizados temporalmente en el caso de quiebra de las instalaciones de incineración o para evitar las cenizas resultantes de la quema. De acuerdo con Detlev Wickert, gerente de producto de compactadores de residuos de Bomag, algunos aterros operan con residuos inertes en Europa. “Pero Francia, el Este y partes del Sur tienen pocas instalaciones de incineración, debido al costo elevado”, explica. “En esos, los residuos siguen a los aterros sanitarios.”

En razón de eso, las ventas de equipos de aplicación específica en aterros sanitarios sufrieron caídas. “Los países de Europa oriental continúan utilizando regularmente, porque esa región tiene una actividad intensa direccionada a la gestión de residuos”, dice Wickert. “Pero los mayores mercados para la entrada de esos equipos son, aun, Europa y EE.UU.”