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Hazaña carioca

La mayor obra de infraestructura urbana realizada recientemente en América Latina, la construcción de la Línea 4 del metro de Rio de Janeiro ganó el "Oscar" de los tuneleros

Considerado uno de los más importantes legados en la movilidad de los Juegos Olímpicos, la Línea 4 del Metro de Rio de Janeiro justifica la fama. A fin de cuentas, se trata de la mayor obra de infraestructura urbana realizada en los últimos años en América Latina, que transporta 300 mil personas al día y, además, utilizó en su construcción una de las soluciones en equipos más avanzadas de la actualidad en lo que respecta a la apertura de túneles. Y que ahora es reconocida en el ámbito internacional con la conquista del ITA Tunneling Awards 2016, considerado el mayor premio de la industria de construcción de túneles del mundo (ver Box en la pág. XX), superando proyectos en Noruega, Reino Unido, Finlandia y Singapur.

Completado en seis años – dentro de la media mundial por su alta complejidad técnica –el proyecto de la nueva línea del metro carioca tiene un total de 16 km de extensión y seis estaciones que componen la principal ruta de acceso a la Barra da Tijuca, en la Zona Oeste de la ciudad. Sin embargo, lo que hace de esta obra un punto culminante de la ingeniería brasileña es la excavación que se realizó en un suelo arenoso (y desafiante) de Rio de Janeiro, en zonas densamente pobladas y con gran circulación de peatones y vehículos. Tanto que la hazaña mereció la indicación. "Optamos por un trazado que no pasase por debajo de ningún edificio, con el fin de minimizar los impactos para los residentes, siendo que conseguimos completar las actividades con recalques controlados y sin ningún tipo de daño estructural de los inmuebles de la región", comenta Julio Pierri, ingeniero de la Constructora Norberto Odebrecht, que coordinó el área de la ingeniería del proyecto.

PERSONALIZACIÓN

Para que esto fuera posible, fue necesario emplear una Tunnel Boring Machine (TBM), con sistemas y modos de operación adicionales desarrollados a medida para la operación carioca. La máquina (que M&T acompañó desde la entrega a la alcaldía de la ciudad, en un evento realizado en Schwanau, en Alemania, en octubre de 2012) fue utilizada en la construcción de 5,2 km de túneles de la Línea 4 del Metro, perforando el subsuelo de los barrios de Ipanema y Leblon, en la Zona Sur de Rio de Janeiro, en un terreno en el que la mezcla de roca y arena, con alto volumen de agua. "La mayor parte del trazado en la Zona Sur estaba compuesta por arena de playa, roca y agua, pero en los primeros 400 metros de excavación en Ipanema había rocas gneis facoidal y gneis kinzigítica, extremadamente resistentes y abrasivas”, detalla el ingeniero, añadiendo que el equipo también contó con un sistema interno para inyectar una espuma con polímero personalizado. “En las zonas de transición entre estos tipos de suelo, fue necesario realizar un tratamiento específico para el acondicionamiento del subsuelo, con el fin de reducir las diferencias entre los materiales y, de esta forma, mejorar el rendimiento y la seguridad en la operación del equipo”, señaló.

De acuerdo con Pierri, esto amplió la capacidad de operación de la máquina, que se convirtió en la primera del mundo a llevar a cabo este tipo de acción. “Por primera vez fue utilizar un EPB en el suelo arenoso al lugar en slurry, en una región densamente edificada y poblada”, dice el ingeniero. “Antes, el equipo sólo había sido utilizado dos veces en ese tipo de suelo, pero en tramos cortos y en zonas poco o siquiera pobladas.”